Cultural Care Au Pair

Desde que mi familia anfitriona, los Lovejoy, entraron en mi vida, sentí que estaba en el lugar correcto, allí donde pertenecía. Me dieron la bienvenida con los brazos abiertos en su hogar y en sus corazones. También convirtieron el tiempo que estuve fuera en una experiencia que llevaré conmigo siempre.

Me esperaron en la estación de tren con dibujos que los niños habían hecho para mí. La primera noche que pasé con los Lovejoy hicieron una comida tradicional inglesa para mí, lo que me hizo sentir muy a gusto y en casa junto a ellos. Juntos realizamos muchas actividades familiares este año. Celebramos el Día de Acción de Gracias con la familia completa en Nueva York. Fue la primera vez que celebré el Día de Acción de Gracias y también la vez que conocí a la familia de mi madre anfitriona, quienes también resultaron ser muy atentos y agradables.

Todos juntos como familia fuimos al cine, patinamos sobre hielo, cenamos fuera, vimos la procesión de Navidad a la que asistieron los niños y también escogimos juntos el árbol de Navidad. Fue un día muy bonito para mí. Lo recordaré siempre. Fuimos a un vivero de árboles y caminamos durante una hora buscando el árbol perfecto. Lo llevamos a la casa y lo decoramos juntos. Cuando colocamos los calcetines en casa, me di cuenta de que había una con mi nombre, tricotada a mano. Eso significó mucho para mí.

Para las Navidades hicieron su tradicional cena navideña y yo hice un pudín inglés de Yorkshire para acompañar. Tuvimos una gran cena, celebramos con toda la familia e intercambiamos regalos. Toda la familia fue muy generosa: recibí muchos regalos bonitos. Me sentí parte de la familia.

Mi niñera falleció cuando llevaba pocos meses como au pair. Yo era muy cercana a ella, por los que mis padres anfitriones me animaron a que hiciera lo necesario para llevar el luto, ya fuera volver a casa para el funeral o quedarme en los Estados Unidos. Decidí quedarme, y el día del funeral, mi madre anfitriona me compró muchos dulces para que me sintiera mejor. Tomamos té todos juntos y comimos pasteles en honor a mi niñera, porque era su plan favorito. Todo fue idea de mi madre anfitriona. Eso de verdad me conmovió, porque lo había pensado y lo había hecho por mí.

También debería mencionar que mis niños anfitriones son maravillosos. Se sienten a gusto y les encanta pasar tiempo conmigo. Creo que me ven como a una hermana mayor. Me encanta. Además, los Lovejoy siempre me animan a salir con mis amigos en mi tiempo libre. A menudo se quedan a dormir y a mis padres anfitriones les encanta: disfrutan los encuentros con mis amigos.

¡En breve visitaremos Disneylandia todos juntos! Se trata de un viaje muy caro, por eso no esperaba que me incluyeran. Sin embargo, han comprado un billete de avión y me han invitado a acompañarlos. Estoy muy agradecida por ello y me siento afortunada.

Todo lo que los Lovejoy hacen por mí es natural en ellos. Son atentos, buenos, cariñosos y me tratan realmente como un miembro más de la familia. Son la familia más perfecta con la que haya podido soñar. Me emocionan los días, los meses, las risas, las experiencias y los momentos especiales que todavía tenemos por compartir.